Académica UCT presentó Eco-Huellas Escolares en LACCEI 2026 y fortaleció redes internacionales para acercar la ingeniería a niñas, niños y jóvenes

La iniciativa Eco-Huellas Escolares, desarrollada junto al Complejo Educacional La Granja de Vilcún, fue seleccionada como finalista del LACCEI K-12: Engineering for the Americas Challenge 2026, espacio internacional orientado a visibilizar experiencias que inspiran vocaciones de ingeniería en niveles preuniversitarios.

La académica de la Universidad Católica de Temuco, Dra. Patricia Oliveira Martins, participó en la 24ª Multiconferencia Internacional LACCEI 2026, realizada en Santiago de Chile entre el 15 y 17 de julio, instancia que reunió a instituciones, académicos, investigadores y equipos vinculados a la educación, investigación e innovación en ingeniería en las Américas. El encuentro se desarrolló bajo el lema “Engineering without Borders: Artificial Intelligence, Knowledge, Innovation, and Alliances for a Future from the Americas”.

En este contexto, la académica presentó la experiencia Eco-Huellas Escolares: construyendo identidad territorial con adoquines sostenibles, iniciativa de vinculación temprana con la ingeniería desarrollada por la Universidad Católica de Temuco junto al Complejo Educacional La Granja, de Vilcún. El proyecto fue seleccionado como finalista del LACCEI K-12: Engineering for the Americas Challenge 2026, competencia internacional que busca destacar iniciativas educativas innovadoras capaces de motivar a estudiantes preuniversitarios a explorar la ingeniería, fortalecer trayectorias formativas tempranas y conectar la educación escolar con oportunidades reales en esta área. (laccei.org)

La postulación de Eco-Huellas fue reconocida entre las 20 mejores iniciativas, destacándose por su calidad, impacto y contribución a la inspiración de vocaciones de ingeniería en niveles preuniversitarios, según la notificación oficial enviada por la organización. “Participar en esta competencia fue una experiencia tremendamente significativa. Me abrió los ojos, porque pude conocer cómo colegas de distintos países están abordando la enseñanza y aplicación de la ingeniería en niveles escolares. Fue muy grato descubrir que existen muchas iniciativas con el mismo espíritu: acercar la ciencia y la ingeniería a niños, niñas y jóvenes desde experiencias concretas, creativas y profundamente humanas”, señaló la Dra. Oliveira.

Eco-Huellas Escolares fue diseñado como una iniciativa K-12 para acercar la ingeniería a estudiantes de 8° básico de un establecimiento público urbano-rural de Vilcún, mediante desafíos territoriales vinculados a sostenibilidad, construcción y aprendizaje activo. En lugar de presentar la ingeniería como una profesión abstracta o lejana, el proyecto la propuso como una práctica colaborativa para observar problemas, probar ideas y transformar espacios cotidianos.

Además de la competencia, la participación en LACCEI permitió generar nuevas redes académicas. En la feria de universidades, la Dra. Oliveira tuvo la oportunidad de conocer e interactuar con colegas de diversas instituciones, intercambiar ideas y proyectar posibles colaboraciones futuras. Uno de los momentos más relevantes de la experiencia fue el encuentro con la Dra. María Mercedes Larrondo Petrie, fundadora y actual directora ejecutiva de LACCEI. “Conocer a María Petrie fue muy especial. Es un amor de persona. Se interesó muchísimo en Eco-Huellas Escolares y nos abrió posibilidades muy lindas de colaboración, incluso participar en otros proyectos y en la confección de un libro sobre ingeniería para niños y niñas. Para mí fue una señal muy potente de que lo que estamos haciendo desde la UCT, desde La Araucanía y desde nuestras escuelas, tiene valor más allá de nuestro territorio inmediato”, expresó la académica.

Para la Dra. Oliveira, la experiencia reafirma la importancia de desarrollar proyectos donde la ingeniería se viva desde edades tempranas, no solo como una carrera futura, sino como una forma de mirar, comprender y transformar el entorno. “Eco-Huellas Escolares nació desde una idea muy sencilla: que la ingeniería también puede comenzar en el patio de una escuela. Ver a nuestros estudiantes observar, mezclar, ensayar, construir y luego explicar públicamente lo que hicieron, confirma que la ciencia escolar se fortalece cuando se vive, se comparte y transforma el entorno”, agregó.

La participación en LACCEI 2026 permitió visibilizar internacionalmente una experiencia de vinculación universidad–escuela con enfoque territorial, sostenible y replicable. Asimismo, abrió nuevas posibilidades de colaboración para seguir fortaleciendo la educación en ingeniería desde la infancia y adolescencia, con pertinencia local y proyección internacional.

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